http://books.google.es/books?id=rYTW1BegCV4C&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false
Cuando en 1898 el abogado italiano Secondo Pia realiza la fotografía del Manto de Turín, vuelve a poner sobre la mesa una discusión que desde la perspectiva del proyecto moderno quería darse por superada: la utilización de la imagen en el plano del fetiche mágico.
Los creyentes, que además poco se interesaron por las disquisiciones científicas, encontraron en la foto de la tela una vinculación directa con el manto original y, por esa vía, con el Cristo que contuvo. De pronto la distancia aurática que Benjamín asociaba a la obra de arte y al objeto de adoración se convertía en cercanía a través de una mediación que resultaba demasiado sugestiva. Una reacción en la cual la utilización de un dispositivo fotográfico resultó definitiva.

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